Colocación de Pisos:

En el ambiente de la decoración y el diseño de interiores, hay un elemento que no escapa a la atención de ningún diseñador y en cuya elección puede sustentarse el valor agregado de una propiedad: el piso.

En la actualidad, los amantes de la decoración dividen su interés por dos tipos particulares de pisos: los pisos de madera y los pisos flotantes o laminados. Ambos casos, representan excelentes opciones, puesto que ofrecen belleza, elegancia, calidez y, también, practicidad. http://pisosflotantesymadera.com.ar/

 

Podría decirse que, tal vez, hay un solo factor negativo en éste hermoso tipo de pisos: el dolor de cabeza que puede traer su colocación. Por eso, en esta ocasión, te contaremos cómo colocar correctamente cada uno de estos pisos, y verás lo fácil y rápido que puede llegar a ser esta tarea.

¿Cómo colocar un piso flotante?

Una de las principales ventajas de los pisos flotantes, tiene que ver con que, con tan sólo un mínimo de espesor y una muy sencilla metodología de colocación, nos permiten remodelar en su totalidad cualquier ambiente, en poco tiempo y con poco esfuerzo.

Así como su nombre lo indica, se trata de un piso que no se coloca directamente sobre el suelo base, sino más bien sobre una manta de polietileno, de aproximadamente 2 mm de espesor. Este tipo de piso se puede instalar sobre pisos de cerámicos, de cemento, sobre pisos vinílicos e, incluso, sobre alfombras.

Por otra parte, son muchas las calidades existentes de piso flotante. De la calidad elegida dependerá su dureza, su resistencia al desgaste cotidiano, su perdurabilidad y su reacción ante la posibilidad de manchas u otro tipo de percance. Al mismo tiempo, debemos mencionar que, en general, los pisos flotantes no sufren decoloraciones como consecuencia de la luz.

Para los amantes de la espontaneidad, además, los pisos flotantes pueden ser transitados apenas acaba el proceso de colocación. A su vez, constituyen excelentes aislantes, tanto térmicos como acústicos, siendo también uno de los elementos de decoración de interiores más ecológicos del mercado.

En lo que refiere a su uso diario, los pisos flotantes son muy fáciles y rápidos de limpiar y de mantener, siendo una excelente opción para familias numerosas o con poco tiempo en el hogar.

Recomendaciones para su instalación

Por una cuestión óptica, se suele recomendar colocar los pisos flotantes en sentido longitudinal en relación a la principal fuente de luz del ambiente. Para disponer el piso, en primera instancia, debemos cubrir la totalidad del suelo con material aislante, el cuál puede ser unido usando cinta adhesiva. Luego, vamos a colocar el primer panel, dejando la ranura hacia el lado de la pared. La mejor manera de comenzar es desde una esquina, insertando luego los paneles de izquierda a derecha. Lo ideal es que la separación del piso con la pared no supere los 15 mm.

Ahora, vamos a aplicar un pegamento especial, tanto en la parte inferior de la ranura hembra de las tablas, como en la cara superior de su lengüeta macho, en la primera hilera. Puede ser de gran utilidad comprimir las hileras mediante correas tensoras, con el objetivo de lograr una buena base para los tramos siguientes. Ello, puede hacerse cada un total de cinco hileras, lo que permitirá que el piso seque de manera compacta.

Alrededor de 15 minutos después de la colocación, vamos a retirar con una espátula el pegamento sobrante, limpiando la superficie con un paño húmedo. Siempre que acabemos una fila, el último corte de la tabla se utilizará para la siguiente hilera.

Una vez que acabemos de colocar la última lámina, debemos dejar pasar 12 horas de secado. Trascurrido ese tiempo, retiramos con cuidado las cuñas de madera del perímetro y cubrimos los bordes utilizando un zócalo (que puede ser de la misma madera).

Otros consejos

  • Es importante revisar que todas las juntas de las tablas se encuentren correctamente encastradas. En caso contrario, se recomienda remover y comenzar nuevamente la instalación.
  • Una vez que terminemos la colocación de cada fila, se recomienda presionar con fuerza la parte transversal de cada tabla, de modo que, las mismas, encastren correctamente. Para ello, se puede utilizar una palanca de forma curva.

¿Cómo colocar un piso de madera?

Algo que se debe tener en cuenta al momento de pensar en un piso de madera, tiene que ver con que, si es bien colocado, éste tipo de pisos puede durar para toda la vida. Si la madera es de buena calidad y se encuentra bien colocada, su durabilidad resulta extraordinaria, sin representar tipo alguno de problema a futuro.

La variedad de pisos de madera es muy amplia. Sin embargo, tienden a dividirse en tres tipos:

  • Pisos de parquet: son aquellos compuestos de maderas cortas y delgadas, que, generalmente, no exceden los 30 cm x 7 cm. Este tipo de maderas se colocan encastradas entre sí y pegadas a la carpeta del suelo.
  • Pisos entablonados: los entablonados se componen de maderas robustas y de gran tamaño, cuya colocación es similar al caso anterior, pero sin la utilización de tornillos.
  • Pisos entarugados: dentro de los pisos de madera, éste es uno de los tipos más fuertes. Las maderas que lo constituyen se encastran entre sí, se pegan a la carpeta, pero, además, se atornillan a la misma, lo que le brinda una firmeza absoluta.

Recomendaciones para su instalación

Una de las primeras recomendaciones a tener en cuenta al momento de instalar un piso de madera, tiene que ver con que, independientemente de qué tipo de madera se escoja, la misma debe estar perfectamente seca y aislada de la humedad del ambiente.

Todo piso de madera se coloca sobre una carpeta de material, realizada al momento de la construcción. A la hora de insertar el piso, es fundamental que la carpeta se encuentre también absolutamente seca, cuidando, además, de que esté horizontal y nivelada.

Antes de comenzar, puede ser de gran utilidad instalar una base como barrera de vapor, de modo de evitar que se filtre humedad y la madera pueda dañarse. Dicha barrera, se extiende cubriendo la totalidad del contrapiso y se fija con ganchos.

Ya que la madera puede hincharse o contraerse según la temperatura, se recomienda dejar las tablas dentro del ambiente en el que serán colocadas, durante al menos 48 horas, de modo de que se adapten al mismo.

¡Hora de la colocación!

Muchos diseñadores alinean las tablas de forma paralela a la pared exterior más larga. Hecho eso, colocaremos la primera tabla junto a la pared, clavando su parte superior cerca de la misma. Generalmente, las pistolas de clavos sólo pueden usarse luego de la tercera o la cuarta hilera, cuando ya se esté lejos de la pared. Llegado ese momento, la obra avanza rápidamente.

Por lo general, la mayor parte de los pisos de madera consisten en tablas que se encuentran machihembradas. Esto último, significa que cuentan con un modo de ensamblaje en que las lengüetas de las piezas encajan a la perfección en la ranura de las otras. Por ello, vamos a cuidar de ajustar las nuevas tablas entre sí, en la misma dirección en que se encuentran las ya instaladas. Si queremos asegurarnos de que encajen sin problema alguno, podemos golpear suavemente las nuevas tablas, utilizando la cara metálica de un martillo (apto para pisos).

Al igual que en el caso de los pisos flotantes, usando el sobrante de cada fila, para comenzar la nueva hilera, daremos lugar a un bello diseño, que resultará mucho más resistente.

Una vez terminada la colocación, no debemos preocuparnos de que sobre espacio entre las tablas y la pared, debido a que dicha área será cubierta, posteriormente, con zócalos (que pueden ser de la misma madera).

Y vos, ¿qué experiencia tuviste con la colocación de tus pisos?